Cruzo
el rectángulo de tu puerta, detrás el mundo plano a veces
a veces lleno de
aristas,delante, el universo de tus curvas
donde esperas en desafiante ángulo al plano elevado de tu
lecho
las miradas se cruzan en un punto que estalla en mil rectas
que atrapan como
una telaraña invisible
tirando de mi hacia la elipse de tu cuello que se estira
en recta imperfecta
recorro su base deslizándome hasta el óvalo de tus labios
donde crecen los suspiros en progresión aritmética
que me lleva en espiral
descendente a las pirámides de tu torso
cuyos vértices desafían cualquier ley
gravitatoria
y una lengua tangente, que quisiera ser secante para llegar hasta
el corazón
avanza el plano de tu vientre con su centro circular que alimenta la vida
y
el deseo, que me pierde y me arrastra a la bisectriz que conforma
el variable e
inquieto ángulo de tus muslos cilíndricos, y se funden dos cuerpos
no tan
extraños, cóncavo y convexo, unidos en un punto en el espacio
y se me olvida la lección, todo lo sabido y
me invento de nuevo
con el ansia de aprenderte una y mil veces
aunque confieso que en esta materia no me importa ser repetidor.
Ni ser un cateto,
si me apuran, si la hipotenusa eres tú.
No sé quien dijo que las matemáticas eran
aburridas
sin duda no conocía esta dulce y excitante manera de aprenderlas.
2 comentarios:
bonitas letras.... cachis con el señorito... (segur que aixó es va dir tal vegada una peli de na Gracita Morales...)
besos miles
Jaja, si, con su voz de pito... Gracias por asomar
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