En donde andáis Inés, que ya os presiento
asomada a la reja , enamorada,
que aunque ya es noche oscura y bien cerrada
su luto no ha de emboscar mi pensamiento.
Déjame que me cuele en tu aposento
que traigo el alma ardiendo, el tipo helado
y siéntate aquí cerca, a mi costado
que el abrazar tu talle me de aliento.
“Abrazarte tan sólo, me conformo con eso
abrazarme a tu pelo, abrazar tu mirada
abrazar tu cadera, tu sonrisa encantada
y abrazados al fin…
robarte un beso.
Un beso casto y puro, lo prometo,
que me castigue Dios si así no fuera
aunque probar tus mieles yo quisiera
tus mieles en mi boca”, ya estoy quieto!
Son mis manos, no yo, las que andan presto
hurgando entre los pliegues de tu escote
que se me está erizando hasta el bigote
Pero mírame Inés como me has puesto!
Permíteme enredarme entre tu pelo
no te me hagas la estrecha a estas alturas
que hace rato perdiste la impostura
y ya no caben cuitas ni recelos.
y ofréceme esa flor terciopelada
que tengo ya la sangre encabritada
y esto no lo detiene ni la Armada Invencible.
- Si es que no es buena cosa lo de juntar Riberas con noches solitarias
2 comentarios:
que prolijo.... buen finde criatura¡¡¡
Mersi, tambien para ti.
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