Ocurre que a veces, uno se levanta con esa extraña
sensación, tan difícil de describir, de que hay algo que no está bien. Que el día aparece apagado aunque luzca el
sol, que ves gatos negros en todos lados
( aunque yo no soy supersticioso, que eso da mala suerte ), amanecer barruntando el palo entre las ruedas.
Esto puede ocurrir por motivos diversos.
Quien no se ha despertado padeciendo, palpitando la sospecha
de que algo le ha ocurrido a un ser cercano, no necesariamente en la distancia si
no en el apego.
Aunque esto suele venir precedido de ensoñaciones o fuertes
pensamientos hacia esa persona. O así lo he vivido yo.
En este caso va de viajes, que también se prestan, al menos
en mi caso con cierta frecuencia, a mantener el nivel de tensión interna algo
más elevada de lo necesario. Máxime si el viaje promete encuentros y
reencuentros anhelados.
Por mi experiencia en volar, de manera artificial hablo, en
avión, vamos, y no de esa otra manera dulce, de volar a dos, ya conozco bien
que las cartas a veces vienen mal dadas.
Y te quedas en tierra por problemas mecánicos ó técnicos.
Contra los elementos no se puede luchar, o al menos no
conmigo en el pasaje si puedo elegir, pero el día lució espléndido en Valencia así que el caso fue otro distinto.
Algo que tiene más que ver con políticas de gestión del oro,
aunque sea a costa de la ingestión de alguna que otra alma. Este curioso fenómeno
se llama: “Overbooking”
·
“ El overbooking se produce cuando la
compañía aérea ha vendido más plazas de las que dispone el avión. Debes saber
que es una práctica comercial legal, que está regulada en la Unión Europea, y
que en caso de que te afecte en un vuelo tienes una serie de derechos que las
compañías deben cumplir”
·
Citado de consumoresponde.es
·
Unos cuantos carneros fuera, para que la aerolínea se vaya
completa y justifique los yates y villas de sus prebostes ante los accionistas, que
probablemente tengan jet privado y no les incordien estos pequeños detalles.
Jodidos por y para las máquinas, así andamos también en estos cielos.
Y así son las cosas, y quizás por eso lo de los nubarrones
matinales.
Y mientras regresaba, en el tren se me ocurrió que podría
escribir un libro, lo pensaba titular :
" El overbukin y la madre que lo parió.!
Tambien me rondaba; " Líbreme el altísimo de las prácticas comerciales
ilegales, teniendo estas como buenas. “ Pero era muy largo.
Tan largo como fue el día.

2 comentarios:
overbooking et donarè jo a tu si no pintes jejejeje enga besuskos e interesante temaaaaaaaa
Jaja, no me sea mala, que ando estropeadillo. Gracias por asomar, besos a tus princesitas.
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