viernes, noviembre 01, 2013

Tranquilo, no te dolerá apenas.



Ocurre que a veces, uno se levanta con esa extraña sensación, tan difícil de describir, de que hay algo que no está bien.  Que el día aparece apagado aunque luzca el sol, que ves gatos negros en todos lados ( aunque yo no soy supersticioso, que eso da mala suerte ), amanecer barruntando el palo entre las ruedas.
Esto puede ocurrir por motivos diversos.
Quien no se ha despertado padeciendo, palpitando la sospecha de que algo le ha ocurrido a un ser cercano, no necesariamente en la distancia si no en el apego.
Aunque esto suele venir precedido de ensoñaciones o fuertes pensamientos hacia esa persona. O así lo he vivido yo.
En este caso va de viajes, que también se prestan, al menos en mi caso con cierta frecuencia, a mantener el nivel de tensión interna algo más elevada de lo necesario. Máxime si el viaje promete encuentros y reencuentros anhelados.
Por mi experiencia en volar, de manera artificial hablo, en avión, vamos, y no de esa otra manera dulce, de volar a dos, ya conozco bien que las cartas a veces vienen mal dadas.
Y te quedas en tierra por problemas mecánicos ó técnicos.
Contra los elementos no se puede luchar, o al menos no conmigo en el pasaje si puedo elegir, pero el día lució espléndido  en Valencia así que el caso fue otro distinto.
Algo que tiene más que ver con políticas de gestión del oro, aunque sea a costa de la ingestión de alguna que otra alma. Este curioso fenómeno se llama:   “Overbooking”
·         “ El overbooking se produce cuando la compañía aérea ha vendido más plazas de las que dispone el avión. Debes saber que es una práctica comercial legal, que está regulada en la Unión Europea, y que en caso de que te afecte en un vuelo tienes una serie de derechos que las compañías deben cumplir”
·         Citado de consumoresponde.es
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Unos cuantos carneros fuera, para que la aerolínea se vaya completa y justifique los yates y villas de sus prebostes ante los accionistas, que probablemente tengan jet privado y no les incordien estos pequeños detalles. Jodidos por y para las máquinas, así andamos también en estos cielos. 
Y así son las cosas, y quizás por eso lo de los nubarrones matinales.
Y mientras regresaba, en el tren se me ocurrió que podría escribir un libro, lo pensaba titular :

" El overbukin y la madre que lo parió.!

Tambien me rondaba; " Líbreme el altísimo de las prácticas comerciales ilegales, teniendo estas como buenas. “ Pero era muy largo.

Tan largo como fue el día.

2 comentarios:

Unknown dijo...

overbooking et donarè jo a tu si no pintes jejejeje enga besuskos e interesante temaaaaaaaa

elfo gris dijo...

Jaja, no me sea mala, que ando estropeadillo. Gracias por asomar, besos a tus princesitas.