sábado, noviembre 30, 2013

Cuentos de ayer, hoy... y siempre?



-Y cuando en una ciudad prevalecen licencia y enfermedad, ¿no se abren entonces multitud de tribunales y dispensarios y adquieren enorme importancia la leguleyería y medicina, puesto  que hasta muchos hombres libres se interesan con todo celo por ellas?
(…)
XIV - ¿Podrá, pues, haber un mejor testimonio de la mala y viciosa educación de una ciudad que el hecho de que no ya la gente baja y artesana, si no incluso quienes se precian de haberse educado como personas libres, necesiten de hábiles médicos y jueces? ¿Y no te parece una vergüenza y un claro indicio de ineducación el verse obligado, por falta de justicia en si mismo, a recurrir a la ajena, convirtiendo así a los demás en señores y jueces de quien acude a ellos?
(…)
- Pero no crees - seguí interrogando - que hay otra situación más vergonzosa aún que la citada, la del que no sólo pasa la mayor parte de su vida demandando y siendo demandado ante los tribunales, si no que incluso es inducido por su mal gusto a jactarse de esta misma circunstancia, y hace alarde de su habilidad para delinquir y su capacidad para dar toda clase de rodeos, recorrer todos los caminos y escapar doblándose como el mimbre con tal de no sufrir su castigo, y eso en asuntos de poca o ninguna monta, sin comprender cuanto mejor y más decoroso es disponer la vida de cada uno de manera que no necesite para nada de la intervención de un juez somnoliento?

(Platón. – La república. )


Y me pregunto, que diría Platón si viese los telediarios?

1 comentario:

Unknown dijo...

ya veo casi mi boceto ya lo veo jejejeje felices fiestas canijoooooo